En La amenaza fantasma ruedan por el suelo como bolas de aspecto inofensivo, y entonces todo pasa muy rápido: la bola se abre, tres patas se clavan en el suelo, dos brazos bláster giran hacia delante y se enciende un escudo parpadeante. Los droidekas, también llamados droides destructores, lucharon para la Federación de Comercio y más tarde para los separatistas. Hasta los Jedi preferían retirarse ante ellos.
El kit de maqueta de madera Star Wars Droideka de UGears trae esa misma entrada a tu mesa. Montas el modelo tú mismo con piezas de madera que se encajan sin pegamento, con caparazón dorsal curvado, patas finas y blásteres gemelos. Un mecanismo con palancas de goma se encarga de la transformación: pliegas el droide a mano hasta formar una bola y salta a posición de combate. Basta con dejarlo caer sobre la mesa o tensar el mecanismo y hacerlo rodar, y la entrada queda de película. Los brazos bláster se pliegan y despliegan por separado.
Para manitas con pulso firme y para quienes, en las Guerras Clon, siempre se fijaban más en la tecnología que en los sables de luz. Por cierto, no tiene escudo deflector, así que puedes admirarlo sin ningún peligro.