En Hogwarts todo pasa por el pergamino: redacciones cuya longitud se mide en pies, castigos en bucle infinito y, por la mañana, el correo de las lechuzas que sepulta la mesa del desayuno bajo un montón de cartas. Y precisamente la hoja más famosa de todo el colegio parece completamente vacía a primera vista.
Solo la frase «Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas» hace aparecer las líneas: pasillos, escaleras y puertas secretas, dibujados por Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta. En la alfombrilla de ratón XL Harry Potter Mapa del Merodeador ese mapa se extiende ante ti en todo su ancho, 80 x 35 cm, superficie de sobra para el teclado y el ratón uno al lado del otro. La superficie textil es de tejido denso e impermeable, los bordes están reforzados y debajo una base de goma mantiene todo en su sitio.
Para quienes ya tienen un escritorio hecho para pequeñas conspiraciones. Al terminar la jornada, por desgracia, no sirve decir «Travesura realizada», recoger te toca a ti.